Llega el Miércoles de Ceniza y con él le damos la bienvenida a la Cuaresma. En esta casa abrazamos las tradiciones. Que nadie se confunda. Creemos en la evolución, pero amamos la tradición. Cada viernes de Cuaresma se ha servido en las casas españolas un guiso para la vigilia, un potaje muy tradicional.

La receta está compuesta de legumbres, verduras y pescado o marisco. En el Restaurante Enrique Becerra nuestro guiso de vigilia lleva garbanzos, espinacas y langostinos y es una receta de un amigo muy querido y bien entendido en el arte de los fogones, Fray Juan, un franciscano que pasó sus últimos años en Sevilla, en el convento de San Buenaventura. La capital hispalense es cómoda por su disposición, muy plana y muy accesible. Es por ello que muchos frailes se retiran en ella. En su honor le pusimos a este plato potaje de Fray Juan.

Fray Juan estuvo en la dirección de la hospedería del monasterio de Guadalupe durante treinta años. Dicha hospedería hacía las veces de escuela de hostelería y allí donde lo viéramos, este viejo amigo fue el maestro de grandes cocineros extremeños. Dejó un valioso legado gastronómico en su libro “100 Recetas de Fray Juan de Guadalupe”. Transformó las modestas instalaciones por completo y hoy día son un reclamo para los visitantes.

No sólo frecuentaba nuestro restaurante, sino que a menudo entraba en la cocina, como buen amante de lo culinario. Le gustaba el ajetreo entre las ollas y a menudo nos enseñaba recetas, como es el caso de este potaje que lleva su nombre. Por su receta, es un guiso perfecto para la vigilia.

Está elaborado con garbanzos, espinacas y langostinos. La receta original lleva un poquito de nata pero nosotros la hemos cambiado por yogur. Que nos perdone Fray Juan. El yogur es mucho más tolerable para los alérgicos a la lactosa y tiene menos grasa que la nata. Además, le da una cremosidad exquisita al guiso.

Nuestro querido amigo se fue en 2014 dejándonos a su paso un sinfín de buenos recuerdos y buenos platos. Seguro que desde el cielo sigue haciendo todos los viernes de Cuaresma su potaje de vigilia. Un abrazo, Fray Juan.